Las ondas electromagnéticas en el hogar

No se ven, no se oyen, no se huelen, no se palpan, no se sienten, pero están ahí. Son las ondas electromagnéticas, un término que puede sonar a concepto abstracto relacionado con la física; pero que, sin embargo, nos rodean en la vida cotidiana. Y deberíamos saber los riesgos que entrañan para la salud.

Vivimos en un entorno inundado de ondas electromagnéticas que emiten aparatos tan cotidianos como los teléfonos móviles, los hornos microondas, las antenas… ¿afectan estas ondas al cuerpo humano?

Frente a esta pregunta encontramos la teoría catastrofista que achaca el origen de un gran número de males para la salud a estas ondas y, por otro lado, la versión de los más optimistas, entre ellos las compañías operadoras de telefonía móvil, que restan importancia a los efectos de las ondas.

Tanto desde una perspectiva más positiva, como desde un punto de vista pesimista, hay un detalle que no se puede negar: estas ondas existen desde siempre, de hecho, son más antiguas que el ser humano.

Es más, las ondas electromagnéticas dieron lugar a la vida, ya que el sol emite radiación electromagnética.

Ante la incertidumbre  y como más vale prevenir que curar, en algunos países ya se han tomado algunas medidas por si acaso.

En España, por ejemplo, los ayuntamientos de Cataluña han comenzado a recolocar las antenas debido a las quejas de los vecinos. Las antenas tendrán que ponerse entre 10 y 250 metros de los núcleos habitados, según su potencia.

Si nos centramos en el ámbito doméstico, también encontramos un decálogo de recomendaciones: “No guardes el teléfono móvil en un bolsillo próximo al pecho, o en el cinturón, cerca del hígado, los riñones, los testículos o la matriz, porque la radiación de microondas puede alterar los cromosomas donde quiera que estén”, es el consejo del doctor Neil Cherry de la Universidad Lincoln, de Nueva Zelanda.

Y junto a quienes nos aconsejan que mantengamos la distancia de las tecnologías, están los que aseguran que las ondas que se desprenden de los aparatos que nos rodean no son tan perjudiciales, como Ángel Vegas, profesor del departamento de Ingeniería de Comunicaciones de la Universidad de Cantabria (España) que destaca que “las ondas que emiten los hornos microondas y los teléfonos móviles penetran en nuestro organismo y calientan los tejidos, pero normalmente la potencia de esas radiaciones es baja para ser nociva”.

¿Y tú? ¿qué opinas acerca de las ondas electromagnéticas? ¿está en juego nuestra salud?

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19 enero 2010. Etiquetas: , , . Salud.

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