Pan de pueblo

Me encanta el pan …y si es de pueblo, ya ni te cuento. No es solo el hecho de saber que estás comiendo sano, sino los recuerdos que tengo asociados, especialmente, al olor del pan de pueblo. El olor  a leña y pan recien horneado que había en la panadería del pueblo; como podía olvidar algo así, si yo era la encargada de ir cada día en mi bicicleta a comprar el pan (cosa a la que no siempre estaba del todo dispuesta, jeje), llegar a casa portando ese olor en la bolsa del pan que impregnaba toda la cocina… Qué recuerdos!

pan de puebloSupongo que son estos recuerdos de las vacaciones de mi infancia en la casita que teníamos a las afueras del pueblo los culpables de de mi “adicción” al pan (vendita adicción); lo de mi exigencia a la hora de comprarlo y mi odio acérrimo a los panes “modernos” esos impregnados de mantequillas, a las barras congeladas sin hornear, etc.

Aquí os dejo una extraordinaria receta de pan de pueblo que ha hecho Juan Manuel y que podéis ver en su blog Asopaipas ¿Sabéis lo que son las asopaipas, no?

Ingredientes: 400 gramos de harina de fuerza; 200 gramos de centeno integral; 400 gramos de agua; 15 gramos de levadura prensada; 12 gramos de sal.

Manos a la obra: Mezclamos en un primer momento las dos harinas. Por otra parte vamos a disolver la levadura en un poco de agua antes de proceder a mezclar.

Vamos a ir añadiendo el agua, la sal y el la levadura disuelta al final. Mezclamos hasta que quede todo bien amalgado. Amasamos durante unos 10 minutos.

Podéis dividir la masa en dos piezas. Yo he preferido de nuevo una hogaza de pan, se deja reposar la masa hasta que doble su volumen.

Para la segunda fermentación he usado de el banettón, de nuevo dejamos fermentar hasta que observemos que dobla el volumen la masa. Antes de introducir en el horno procedemos a marcar el pan como más nos guste, esta vez me he decidido por hacerlo en forma de cruz.

Precalentamos el horno a 250 grados. Introducimos el pan y bajamos la temperatura a 230 grados, horneamos durante unos 45 minutos aproximadamente. Dejamos enfriar sobre una rejilla antes de consumir.

Por el aspecto que tiene, debió de estar riquísimo.

Anuncios

22 octubre 2010. Etiquetas: . Cocina, Salud. 1 comentario.

A %d blogueros les gusta esto: